martes, 8 de octubre de 2013

La Presencia de Dios manifiesta el Don del Espíritu Santo de la Belleza

BELLEZA: ES EL DON DEL ESPÍRITU SANTO QUE TODO EL MUNDO PUEDE DESENVOLVER

Es el Cuarto Don del Espíritu Santo que muchos de los artistas tienen desarrollado y estos son:

Belleza, Arte, Transfiguración, Resurrección, Ascensión, Elevación, Superación.

Este don del Espíritu Santo a veces está desenvuelto en artistas de cualquiera de las ramas de las Bellas Artes, pero que todo el mundo puede desarrollar ya que elimina la pobreza de la fealdad.

Ante una casa o ciudad que esté fea o una persona que no esté muy agraciada di:

“La Presencia de Dios manifiesta el Don del Espíritu Santo de la Belleza, adornando esto ahora mismo”.

Libro: “Dones del Espíritu Santo”, de Rubén Cedeño.
Editorial Manifestación, Loto Dorado & Señor Del Aconcagüa.


LA ASCENSIÓN NO ES UNA EXPERIENCIA MÍSTICA

LA ASCENSIÓN, QUÉ ES?

Es la elevación de las energías purificadas de la corriente de vida a la perfección de la Presencia Individualizada “YO SOY”.

O sea, que cada pensamiento, sentimiento, palabra, deseo, de cada átomo, debe ser transmutado en perfección, a través del uso entusiasta de la Llama Violeta, que ha sido proporcionada para ese propósito.

Cuando cada átomo es transmutado, entonces se eleva hacia la Presencia Electrónica.

La Ascensión no es una experiencia mística.

Es una experiencia científica, 
pues consiste en la acción de acelerar la frecuencia vibratoria de los átomos de los cuatro vehículos, obligando, de este modo, a que las vibraciones discordantes se retiren.

Libro: “Reino de Bey”; Serapis Bey.
Editorial  Manifestación & Editorial Señora Porteña.



PARA ATRAER COSAS BUENAS, PENSEMOS BIEN

PENSEMOS BIEN, PARA ATRAER COSAS BUENAS

Dios es el Bien perfecto, y Dios es únicamente causa de Bien perfecto.

Dios nunca envía enfermedades, problemas, accidentes, tentaciones ni muerte, como tampoco autoriza tales cosas.

Las atraemos sobre nosotros mismos como consecuencia de nuestro pensar equivocado.

Dios, el bien, solo puede causar el bien.

Una misma fuente no puede producir aguas dulces y amargas.

Libro: “Servicios”, de Rubén Cedeño.

Editorial Manifestación & Editorial Señora Porteña.