sábado, 26 de marzo de 2016

Rubén Cedeño-Página Oficial
LA LAS PERSONAS ESPIRITUALES SON DESORIENTADAS DE CONSEGUIR ALTOS LOGROS.
Hay estudiantes que prometen mucho cuando llegan a los grupos de forma pura y si se quiere son inocentes, deseosos de colaborar en todo. Ayudan en la distribución de libros con la instrucción, barren, acomodan, dan la Enseñanza, llevan y traen en sus autos lo que sea necesario. Hasta que un día aparece quien les propone alturas inefables de asociarse a una mejor escuela, ser un misionero de la Jerarquía Espiritual, estar más cerca de los Maestros de Sabiduría o transitar un sendero más razonable. Convencen al ambicioso, que en el grupo donde esta, lo explotan, que lo están utilizando injustamente que son las “energías siniestras”, unos tergiversadores. El estudiante por ambición cree en las acusaciones y ofrecimientos y se siente más de lo que es. Al creerse esto comienza a decir y escribir disparates como si fueran instrucción, donde denotan su mas craza ignorancia; a veces les invade el complejo mesiánico creyendo que deben salvar a los demás acusando de malvados a otras escuelas; toman las enseñanzas puras de los Maestros y las hacen ver que acusan defectos en los demás. Así tenemos, que aquel ser que una vez se afilio al grupo con solo la pureza de servir, vivencias de una bella espiritualidad, la ambición lo desvía y destroza. Hay otros que se embelezan por una carrera profesional de éxitos o le hacen caso a alguien que les dice que donde están es una secta y que le están lavando el cerebro. Así es sacado de tajo de una sana “Vivencia Espiritual” que lo conducía a los “Pies del Maestro”. Es posible que al principio por la adrenalina que le produce lo nuevo, el ser algo mejor no se de cuenta. La verdad no la va a ver en ese momento sino a los años, cuando vuelva su mirada hacia atrás y vea “lo que pudo haber sido y no fue”. Todo quedo en nada. Hay seres que pasan así encarnaciones. Cada vez que encarnan reciben la posibilidad de trabajar para la “Jerarquía Espiritual de Shamballa” y por ambición pierden la posibilidad. Continuaran así encarnación tras encarnación hasta que un día se den cuenta. Siempre se espera que no sea muy tarde.

LAS PERSONAS ESPIRITUALES SON DESORIENTADAS DE CONSEGUIR ALTOS LOGROS.

Rubén Cedeño-Página Oficial
11 de enero
 LAS PERSONAS ESPIRITUALES SON DESORIENTADAS DE CONSEGUIR ALTOS LOGROS.
Hay estudiantes que prometen mucho cuando llegan a los grupos de forma pura y si se quiere son inocentes, deseosos de colaborar en todo. 

Ayudan en la distribución de libros con la instrucción, barren, acomodan, dan la Enseñanza, llevan y traen en sus autos lo que sea necesario. Hasta que un día aparece quien les propone alturas inefables de asociarse a una mejor escuela, ser un misionero de la Jerarquía Espiritual, estar más cerca de los Maestros de Sabiduría o transitar un sendero más razonable.
 Convencen al ambicioso, que en el grupo donde esta, lo explotan, que lo están utilizando injustamente que son las “energías siniestras”, unos tergiversadores. El estudiante por ambición cree en las acusaciones y ofrecimientos y se siente más de lo que es. Al creerse esto comienza a decir y escribir disparates como si fueran instrucción, donde denotan su mas cruda ignorancia; a veces les invade el complejo mesiánico creyendo que deben salvar a los demás acusando de malvados a otras escuelas; toman las enseñanzas puras de los Maestros y las hacen ver que acusan defectos en los demás. Así tenemos, que aquel ser que una vez se afilio al grupo con solo la pureza de servir, vivencias de una bella espiritualidad, la ambición lo desvía y destroza. 
Hay otros que se embelezan por una carrera profesional de éxitos o le hacen caso a alguien que les dice que donde están es una secta y que le están lavando el cerebro. Así es sacado de tajo de una sana “Vivencia Espiritual” que lo conducía a los “Pies del Maestro”. Es posible que al principio por la adrenalina que le produce lo nuevo, el ser algo mejor no se de cuenta. La verdad no la va a ver en ese momento sino a los años, cuando vuelva su mirada hacia atrás y vea “lo que pudo haber sido y no fue”. Todo quedo en nada. Hay seres que pasan así encarnaciones. 
Cada vez que encarnan reciben la posibilidad de trabajar para la “Jerarquía Espiritual de Shamballa” y por ambición pierden la posibilidad.
 Continuaran así encarnación tras encarnación hasta que un día se den cuenta. 
Siempre se espera que no sea muy tarde.

EL MAESTRO”, LA PRIMERA JOYA - RUBÉN CEDEÑO

LECCIÓN 4“
EL MAESTRO”, LA PRIMERA JOYA - 
RUBÉN CEDEÑO
Nadie en esta tierra ni en ninguna otra parte ha nacido aprendido, y para saber se necesita de alguien que te comunique la Enseñanza. Esta es una regla ineludible. Ese que participa la Enseñanza recibe el nombre de maestro, gurú, facilitador, mentor o instructor, los términos son indiferentes, ya que la función es la misma. Tus primeros maestros fueron quienes te criaron, después fue necesario una conducción más especializada en la educación primaria, secundaria y universitaria. Así como es necesario una dirección experta en el proceso de aprendizaje de cualquier ciencia o profesión, más todavía es imperioso en la espiritualidad. 
No todo el mundo está en capacidad de conducir almas, el hecho de que se conozca algo de espiritualidad no quiere decir que se tenga la capacidad de transmitirlo, es necesario saber mucho del asunto y además de ello tener la pedagogía y didáctica apropiada. 
Con las Almas no se juega, no se experimenta.
TU FACILITADOR ESPIRITUAL no tiene por qué SER UN ENCUMBRADO MAESTRO DE SABIDURÍA, ni debe ocuparse de tus asuntos en los detalles del día a día, puede ser alguien tan humano como tú, pero que SEPA BIEN LA ESPIRITUALIDAD, porque le fue TRANSMITIDO POR ALGUIEN QUE LO SABÍA PERFECTAMENTE. 
Toda persona que te enseña un arte, una ciencia o la espiritualidad es el ser más grande para ti, es una de TUS “JOYAS”, ya que dé él depende tu realización como SER HUMANO o COMO ENTE ESPIRITUAL.
EN MANOS DE CADA MAESTRO ESTÁ EL FUTURO DE CADA SER HUMANO Y POR ENDE DE TODA LA HUMANIDAD. 
Podrás aprender algunas cosas por tu cuenta siendo autodidacta y ese es un conocimiento empírico, que puede ser muy útil, pero que a ciencia comprobable puede que tenga poca validez.
Un edificio, un puente no se construye empíricamente, ni con ideas ni puntos de vista, hay que saber de eso realmente, porque si no se te cae, más difícil y delicado es LA CONDUCCIÓN POR UN SENDERO ESPIRITUAL y por eso se requiere de una mano experta y es la de UN MAESTRO y a ÉL SIEMPRE LE DEBERÁS TU ESPIRITUALIDAD.
La palabra “BUDDHA” quiere decir “ILUMINADO” o “CLARIFICADO” y dentro de LAS “TRES JOYAS” ES EL MAESTRO Y COMO TAL ES LA PRIMERA JOYA. Un Buddha es alguien como puede ser el Señor Gautama que vivió hace más de dos mil quinientos años en la India o Jesús que existió más de dos mil años, o el Maestro Saint Germain que se conoció hace dos siglo atrás y así existen muchos otros “MAESTRO DE SABIDURÍA”, pero como ninguno de ellos se ha puesto contigo, ni se pondrá a instruirte, corregirte, aconsejarte ni sugerirte todo lo que debes saber para seguir el Sendero Espiritual, esa “JOYA” llamada EL “BUDDHA”, PARA TI CUALQUIER OTRO SER HUMANO ES UN FACILITADOR, MAESTRO O GURÚ QUE TENGAS FÍSICAMENTE. 
Algunas personas desconocedoras dicen “seguir a los Maestros” porque leen sus escritos, eso no es real, eso es “leer a los Maestros”, ya que seguirlos nunca se podrá hacer, y si se pudiera, no se debería, PORQUE CADA QUIEN LO QUE DEBE SEGUIR ES SU PROPIA “LUZ”, pero esta se encuentra tan escondida y velada dentro de cada ser humana, que se consigue con la conducción de un facilitador o maestro.
EL MAESTRO NO ES EL SOL PERO ES EL DEDO QUE LO SEÑALA.
Si el Buddha es la primera “Joya”, quiere decir que es lo primero que hay que tener en cuenta en la espiritualidad, porque sin él no sabrías nada y en la crasa ignorancia no hay sendero, espiritualidad, ni nada. 
A los “Maestros Ascendidos” se le dice “Ascendidos” porque ya están por encima de todas las vicisitudes humanas y se les da el título de “Maestros” porque tienen discípulos, si no tuvieran discípulos no fueran maestros. 
Así que: SER DISCÍPULO Y TENER MAESTRO ES UNA LEY TANTO ABAJO EN LA TIERRA COMO ARRIBA EN LOS CIELOS. 
Un facilitador o maestro espiritual es como un profesor de piano, canto o ballet que son instructores que se ocupan individualmente de su estudiante y le van haciendo un seguimiento diario en la instrucción de la materia y por eso no hay que idolatrarlos, pero si amarlos, AGRADECÉRSELO DE POR VIDA y SIEMPRE DARLES UN TRATO DEFERENTE, ELLOS AL COMUNICAR LO QUE SABEN DAN PARTE DE SU SER, DE SU VIDA.
Como bien explica EL SEÑOR GAUTAMA, EL MAESTRO DE CADA QUIEN ES EL BUDDHA PARA ESA PERSONA. 
Pero es importante aclarar que un facilitador de Metafísica que sólo imparte las bases de la espiritualidad dando lineamientos de autoayuda al estilo Nueva Era no es un maestro, no se considera dentro de la categoría a la cual se refieren las “Tres Joyas” como el Buddha. 
EL FACILITADOR SE CONVIERTE EN MAESTRO, CUANDO CONDUCE AL ESTUDIANTE EN EL CUMPLIMIENTO DE LOS REQUISITOS DEL SENDERO DE ASCENSIÓN.
Dice el Señor Gautama Buddha: Después de haber establecido un vínculo formal de Enseñanza e Iniciaciones y una vez aceptado a un determinado maestro como Gurú, es muy importante que el discípulo solo tenga IMÁGENES POSITIVAS DE SU MAESTRO y que las aliente aun en el caso de que descubra en él cualidades que le parezcan desagradables puesto que, una vez establecido el vínculo, LA ÚNICA ACTITUD BENEFICIOSA QUE PROMUEVE EL AVANCE ESPIRITUAL DEL DISCÍPULO ES LA DE CONSIDERAR AL MAESTRO COMO UNA EMANACIÓN DEL BUDDHA.
Siguen más lecciones…
Puedes multiplicarlo, aunque tiene “Copia Registra.